Hay días cuando las cosas no salen como esperas que salgan, cuando por más que lo intentas no obtienes los resultados que estabas esperando. Son esos días en los que te debes enfocar en lo que hiciste bien, no en las cosas que hiciste mal.
Si bien es cierto que nos enfocamos mucho en los resultados, esos son los que nos dan la motivación necesaria para seguir en esos que quieres, no son los más importantes.

Aunque, como dicen los clásicos libros de auto ayuda, si siempre obtienes lo mismo con lo que haces, cambia la manera de hacerlo.

En eso estoy de acuerdo. A veces deberíamos cambiar la forma en como hacemos las cosas pero otras veces estamos tan bloqueados que la mejor opción sería tomar un rato de descanso para clarificar nuestras acciones.

Por otro lado, deberíamos pedir ayuda a personas que ya lo han hecho eso que queremos con anterioridad, ó buscar a un coach que nos guíe en las metas que queremos lograr.

Como dicen: si una meta es demasiado grande, divídela en metas pequeñas. Eso hay que hacer, dividir nuestras metas y enfocarnos en esos pequeños progresos que tenemos día a día.

Si quieres resultados diferentes haz algo diferente.
Si necesitas ayuda, pídela.
Si estas bloqueado con algo, tómate un descanso.